Ya han pasado dos años desde que se inició la pandemia y el teletrabajo ha pasado de ser un gran desconocido para muchos a ser una realidad muy común. Sin embargo, que sea común no implica que todas las personas se hayan adaptado adecuadamente a esta situación, y es que hay algunos factores que tener en cuenta a la hora de teletrabajar para poder ser eficientes. Es por esto que en Muebles Alvero hemos decidido traerte estos consejos para crear tu espacio perfecto y sacar el mayor partido a tu teletrabajo. ¡Comencemos!

Claves para crear el espacio de teletrabajo ideal

  1. Despeja tu escritorio. Un elemento importante que tener en cuenta es reducir al máximo las distracciones, por lo que mantener un escritorio limpio, ordenado y solamente con lo necesario es fundamental para que desempeñes tu trabajo adecuadamente. Así que ya sabes, recoge libros, estuches, folios, archivadores o cualquier objeto que ocupe tu escritorio en otro lugar y limpia tu mesa de distracciones.
  2. Buena luz y ventilación. Otro elemento clave para la comodidad en el ambiente de trabajo es la luz, y en tu casa eso no es diferente, por lo que procura tener tu área de trabajo bien iluminada, si puede ser con luz natural mucho mejor para ti. Tampoco te olvides de airear el espacio de vez en cuando para mantenerlo ventilado y mejorar el ambiente.
  3. Recoge la habitación. Por la misma razón que es fundamental despejar tu escritorio, lo es recoger la habitación en la que teletrabajas. Los ambientes desordenados y poco armoniosos generan un estrés que muchas veces no somos capaces de percibir y esto afecta negativamente a nuestro rendimiento, por lo que mantener la habitación y el escritorio limpios y ordenados es clave.
  4. Organiza todo tu material y mantenlo cerca. Esto no solo tiene que ver con mantener tu espacio ordenado, sino que sobre todo busca una mayor eficiencia a la hora de trabajar. Si tu trabajo requiere que utilices diferentes elementos o herramientas mantenlas todas cerca de tu escritorio y organizadas, para evitar las búsquedas y viajes a otros lugares que puedan interrumpir tu concentración. Si son muchos los objetos que necesitas no dudes en organizarlos en un cajón o una estantería, de forma que no alteren el orden de tu escritorio.
  5. No te pongas delante de la ventana. Si bien la ventana es un elemento muy beneficioso para tu espacio de trabajo, no es lo más recomendable que tu mesa se enfoque directamente a esta (a menos que tu trabajo requiera de cierta inspiración). Esto se debe a que, aunque la luz y el aire fresco son muy favorables, el hecho de observar una escena diferente o que cambie constantemente puede resultar una distracción constante y romper con tu concentración.
  6. Ten algo para apuntar. Normalmente en cualquier trabajo van surgiendo distintos proyectos, ideas, tareas y encargos a lo largo de la jornada, por lo que es recomendable tener algo en lo que apuntarlos cerca y no tener que levantarnos constantemente. Esto puede ser una pizarra blanca, una libreta o incluso un tablón de corcho para ir apuntando las tareas, objetivos y todo lo que debamos anotar para no olvidar nada.
  7. Recoge después de acabar y mantenlo todo organizado. Cuando dejamos de trabajar, normalmente esa habitación ya no es despacho, sino que se puede prestar a muchas más funciones, por lo que es clave que guardemos todos los documentos bien organizados y limpios (sobre todo si tenemos niños en casa), para que no se nos pierda o traspapele nada. También es muy recomendable apuntar dónde nos hemos quedado, qué tareas hemos empezado y hasta qué punto hemos llegado cuando cerramos la sesión, para poder retomarlas más rápidamente al día siguiente.
  8. No uses ese escritorio para ocio. ¿Alguna vez te has preguntado por qué te concentras más en una biblioteca que en tu mesa? No es solo porque el resto de personas estén trabajando y en silencio (que también es importante), sino que el hecho de que solo uses ese sitio para estudiar o trabajar favorece que te concentres cuando llegues a él. Ya que no sueles realizar actividades de ocio en este (ver películas, dibujar, leer, escuchar música), sino que solo trabajas o estudias, tu mente se predispone a hacerlo una vez llegas ahí. Es por eso que usar un escritorio solo para trabajar puede mejorar mucho tu concentración. Sin embargo, no todo el mundo puede permitirse esto, así que si a ti te pasa no te preocupes, simplemente te costará un poco más concentrarte, pero puedes conseguirlo igualmente.

En definitiva, son muchos los factores que la gente pasa por alto al cambiar de la oficina a casa y que afectan directamente a nuestro rendimiento, por ello esperamos que estos consejos te hayan ayudado a verlos claros y a mejorar tu espacio de trabajo y tu productividad. ¡Hasta la próxima!